viernes, 31 de diciembre de 2021

Polvo


 

Se lo dije en un tono excesivamente serio, mientras miraba una vez más ese lunar ubicado estratégicamente entre unos ojos en los que era imposible no perderse, y el lugar exacto donde los besos aún tienen un significado inocente.


Los traumas infantiles dejan huella. En serio.


Ella no lo negaba, pero su mirada seguía perdida en el espacio intermedio entre los sueños y la realidad. Aún llevaba esas botas que tanto me gustaban.


¿Tú también puedes oír el sonido de los huesos transformándose en polvo?


Sí. Definitivamente, los traumas dejan huella.


Obra de; @lord.cah 

viernes, 3 de diciembre de 2021

Fuego


 

El óxido y la tinta mojan los labios.


Notaba cómo disfrutaban torturando. Día tras día.


A veces, silbaban aprovechando el eco del sótano para hacerse notar.


Sabían que, en un lugar así, un pequeño ruido se amplifica hasta tronar y hacer que las paredes de hueso fino, calcáreo, tiemblen.


Es en ese momento de miedo y debilidad cuando recordaba la balada....mi casa está en llamas, y todos se han ido...todos excepto uno.


Todos excepto uno. Todos excepto tú, que apareces entre las nieblas de la nada.


Me coges y me recoges.


Porque mi casa está en llamas.


Obra de; @lord.cah

sábado, 30 de octubre de 2021

Nada


 

Nada.


Nada en los campos de alondra.


Nada en los ennegrecidos sótanos.


Nada en las calles que rumian con acento expatriado.


Como decía Carmen Laforet, "me marchaba sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba. No me llevaba nada".


Nada.


Fotografía de; Martín Santos Yubero.

viernes, 29 de octubre de 2021

Sonrisa


 

Entonces, soñó.


Imaginó que, algún día, sería él quien estuviera al otro lado del cristal.


Escudriñado, observado por otra sombra escondida detrás de la ventana.


Víctima de una ilusión De un beso. De una mirada.


“La inmensa sonrisa de toda la tierra no nos ha bastado; necesitamos desiertos mayores, ciudades sin arrabales y mares agónicos”. André Bretón.


Obra de; @lord.cah 

lunes, 25 de octubre de 2021

Tiempo


 

No era fácil encontrar, en la ciudad inabarcable de los cipreses, un espíritu afín.


Pero allí estaba. Sentada, tímida, en un banco de piedra.


Aguardaba impaciente a su embajador y guía por el sagrado recinto del eterno silencio.


A ambos les poseía, casi dominaba, una quietud que les hacía pensar en la futilidad de lo mundano.


Un lugar donde el hiperrealismo de Hucleux se encarnaba en tragedias fraternales, gritos dolientes y recuerdos pétreos del pasado.


Los riscos del ocaso tomaban su primera bocanada de aire.


Y entonces, lo vi claro; todo lo que no es vida, se desvanece a su lado.


Obra de; Hucleux (Jean Julien Olivier)

lunes, 18 de octubre de 2021

Negro


 

Una gota helada se desliza a cámara lenta, resbalando por mi frente. La advertencia.


Miro a mi alrededor. Algo no va bien. Todos me miran fijamente.


Sus ojos se vuelven negros y se derriten. Abren su boca exageradamente, hasta casi dislocarse. También es negra. Negra.


Como el largo y estrecho pasillo que conduce al baño.


El espejo también es cruel, porque devuelve el mismo reflejo que he visto en ellos.


Los cristales caen al suelo, destrozados por mi frente, por mi cara, por mis ojos, en los que ahora se introducen grandes fragmentos.


Para no verme. Para no verte. Para no verlos.


Obra de; Olivier de Sagazan

miércoles, 13 de octubre de 2021

Lágrimas


 

Distopía.


Lágrimas evaporadas

corroen un receptor impávido de sombras extravagantes y amorfas.


Apártate de mí,

porque tu reino no es de este mundo.


Obra de; H.R. Giger

lunes, 4 de octubre de 2021

Nuevo libro


 

Este libro es la historia de un reto: el reto de desempolvar aficiones, de aprovechar el tiempo que el confinamiento ha revuelto para colocar, entre las costuras de una rutina

rota y reconstruida a toda prisa, un poco de luz multifrecuencia. Luz hecha fotografías que disparan mensajes, luz plasmada en textos que las acompañan de la mano y concretan su objetivo, haces de ideas que revolotean por sus páginas y entre ellas y tus ojos y tus propios recuerdos.


Porque este confinamiento lo hemos vivido todos, y cuando se nos cruza la visión del otro, nuestra propia realidad reacciona y se posiciona, refuerza o desmiente, discute o dialoga con lo que ve, con este libro, y nos obliga a tomar partido y profundizar en lo que somos, lo que fuimos y lo que querríamos ser a partir de ahora. Este libro es un proyecto contra el confinamiento mental, una ventana hacia nosotros mismos.


https://editorial.vivelibro.com/products/miradas

domingo, 3 de octubre de 2021

Alenza


 

Los impedidos del Dios Grande de Alenza me recuerdan a los cables desnudos que malviven a la intemperie esperando ser devorados por alguna tormenta de invierno.


Sus miembros endiabladamente retorcidos sobrevuelan el silencio procesional.


Lanzo una moneda al aire que, antes de caer, implosiona y se convierte en metralla.


Metralla asesina, que descompone al mismo tiempo el oxígeno y la carne tarada.


Obra de; Leonardo Alenza 

lunes, 20 de septiembre de 2021

Relato premiado


 

Muchas gracias al Ayuntamiento de Orcera por la valoración de mi relato. 

Finalista y medalla de plata en el "II Certamen de poesía y relato Guillermo Fernández Rojano” por mi historia “Relatos de un pueblo en la bruma”.

Gracias eternas.

Ojos tristes


 

La mujer de ojos tristes te hablaba de poesía con la falta de entusiasmo de un condenado a muerte.


Era un rosal blanco creciendo entre berrocales semi deshechos y unas manos de hierro a modo de cimborrio, sosteniendo un planeta antropomorfo.


La mujer de ojos tristes era el corte geológico que partía en dos las venas de la arcilla, y maldecía la violencia de una carretera secundaria.


La mujer de ojos tristes eran los cables de alta tensión que casi podía rozar con las puntas de los dedos desde lo alto de una colina.


Cables que sonaban al eco del motor entre las rocas y que devolvían, amplificado, el reflejo de las nubes romboidales que venían de otro planeta.


No vuelvas más para torturarme, mujer callada de ojos tristes.


Obra de; Manuel Alamillos López

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Tedio


 

El tedio cubre mis manos amarillentas mientras cuento los segundos para encontrarme con un vendedor de libros usados.


La hora que me queda la malgasto entre libros de Ben Clark y tratados de microbiología polvorientos cuya portada me amenaza con dibujos de virus y bacterias que parecen asesinos de serie b.


Las gotas siguen acidificando el suelo de alquitrán por el que un grupo de cadáveres andan refugiándose de la lluvia tóxica de final de verano.


Los techos no sirven, pienso, mientras las aves cegadas de espuma de hielo anidan a sus crías famélicas entre árboles desangrados.


Y todo sabe a lamento.

martes, 14 de septiembre de 2021

Museo

 


La realidad fluye a través del metacrilato manchado de rojo.


El bonzo de Gerbos y un salvaje de Boissel martirizan mis pensamientos.


Siento que me van a estallar las neuronas, y las tendré que escupir bañadas en acrílico y en óleo.


Al final, la vida se mueve en un escenario de pesadillas y sueños.


Obra de; Mahé Boissel 

viernes, 10 de septiembre de 2021

Extemporáneo


 

Tremendamente extraño. Extemporáneo.


Quiero, como decía Cummings, "palpar, rozar el vello de tu eléctrica piel".


Siento nostalgia de tener y querer.


Piel. Foco de luna. Tintero, tamiz y papel. 

domingo, 5 de septiembre de 2021

Lote


 

Del establo a la casa apenas había unos metros. Un estrecho pasillo comunicaba el cubículo de paja con la sala de subastas.


Cada viernes, repetía el mismo ritual. Bajaba al establo y anudaba la correa a un cuello fuerte y esbelto.


Pero éste era especialmente un pura raza. Con tranquilidad, recorrieron en silencio la distancia que les separaba de su destino.


Era como la milla verde que espaciaba la vida hacia un destino desconocido.


Al final del pasillo, una sala repleta de hombres elegantemente vestidos que cesaron sus murmullos al verle entrar.


Tan bello. Tan robusto. Con esa piel y ese pelo brillante y reluciente, tostado al sol.


Los posibles clientes pasaban revista y yo le miraba con orgullo; los dientes, el cuello, las extremidades…hasta el pelaje que relucía como las estrellas aún a pesar de su cárcel de estiércol.


Por fin, alguno ganó la puja y la correa pasó a manos de su capataz, que le condujo al carro con destino a la granja.


-Buena suerte, K. Y recuerda lo que siempre te digo. Trabaja duro, obedece y algún día tú estarás también de éste lado de la sala.


-Dios le oiga señorito. Dios le oiga.


Siguiente lote.


Obra de; Boardman Robinson

viernes, 3 de septiembre de 2021

Sierra de Segura


 

Las luces del Yelmo proyectaban su imagen sobre los milenarios muros de Segura.


Sus piedras, que antes guardaron el lamento de poetas y guerreros, se veían ahora arropadas por la sombra que descansaba con las primeras luces del alba.


A sus pies, el valle del Segura desperezaba otro día con el intenso olor del aceite y el sabor de las tortas de azúcar.


Peñalta aguardaba los primeros cantos de las cigarras y el río refrescaba recuerdos del pasado.


De la vieja casa salía ella para saludar a las tímidas palomas que estrenaban un nuevo día.


Bajo los centenarios pinares de Orcera, que sentían nostalgia en sus ojos, brillando al calor de su tierra.


Obra de; @lord.cah 

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Ausencia


 

Ausencia. Qué palabra tan poética.


Y nadie como @suso33 para captarla. Para penetrar en ella.


Para diluirse en tinta y pintura y plasmarla en la pared desnuda.


Clandestina. Cercana y lejanamente desnuda. Desahuciada.


La calle desvestida de paredes donde poder reflejar la ausencia. La calle devastada de ausencias que no pueden reflejarse en la pared.


Ni en la memoria. Ni en el papel. Desesperada y solitariamente.


Ausencia.


Obra de; @suso33 

domingo, 29 de agosto de 2021

Dudas


 

Ser Gregorio Samsa no es agradable. Los bichos raros hacen gracia un momento.


Hasta el instante en que los ojos pasan de mirar con curiosidad, a sentir en ellos a 40 millones de dedos acusadores. Y abusadores.


Ellos también violan tu intimidad, reflejando los miedos que la sociedad tiene interiorizados.


Y es que la condena de una mirada, o de una actitud mal entendida, puede ser más dolorosa que miles de cadenas perpetuas.


La condena solo dura una vida. La duda...sin embargo es eterna.


Obra de; @gerbosart 

viernes, 27 de agosto de 2021

Llave


 

En su obra maestra, Kim Young-Ha decía que “el hombre que aspira a convertirse en un dios solo dispone de dos alternativas; la creación o el asesinato”.


A mí me fascinaba su capacidad para conjugar ambos aspectos; creaba sueños al mismo tiempo que asesinaba los confines de una moral anacrónica y auto-limitante.


Ella solo quería poder ser ella.


Tenía en sus manos la llave para pasar de una dimensión a otra dejando tras de sí una lluvia de estrellas en el cielo que, al contemplarlas, te hacían sentir mejor.


No sé si llegaría a ser Dios.


Para mí, era un soneto de claro de luna.


Un eco lejano de amor.


Obra de; @lord.cah 

miércoles, 25 de agosto de 2021

Luz


 

Luz tenue,

un cristal mojado

de tanto llorar en silencio

con mis ojos amoratados.


No quiero volar y vuelo,

nado arañando mis pasos,

quitando un segundo a mi tiempo,

ahogando mi pena en tus labios.

domingo, 22 de agosto de 2021

Líneas


 

Líneas serpenteantes. Ondulación textil sobre tus pechos.


Como un monje moderno, rindo culto al cuerpo. A tu cuerpo.


Tú misma eres un homenaje a la belleza de lino blanco.


Tejido ceñido y hombros desnudos.


Sed de carne. Hambre de labios y besos.


Obra de; @j.lobo_miek 

lunes, 16 de agosto de 2021

Arráncame


 

Arráncame la ropa con tus dientes. Pero no esa capa de tejido artificial.


Quítame la piel, los músculos....la carcasa que no me representa.


Desnúdame de cuerpo físico y quédate con mi alma, porque ella es la única parte real de mí.


La única dimensión en la que ambos podemos estar conectados.


Quédate con esa parte. Te la regalo.


Me uno a ti a través de ella. 

miércoles, 11 de agosto de 2021

Líneas


 

Te veía detrás de millones de puntitos taladrados sobre la superficie vertical de una estantería.


Esa terrible visión hacía que tu cuerpo quedase descompuesto en líneas horizontales y verticales, confundiéndose con la arquitectura del edificio.


Tu naturaleza era puramente geométrica. Un cuadro de Mondrian.


Y a pesar de ello, como él, yo también veía las luces de la ciudad reflejadas en tus ojos.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Óxido


 

Luz potente. Brillante. Eléctrica.


Refleja su sombra en la superficie de la madera, pero no en la piel. Ella repele la luz. La acuchilla.


Cien clavos con cruces que estallan en mi cabeza. Como puñales. Gritan y gritan, como voces de alarma.


Se quedan en ese punto situado entre el ojo y el párpado. Ese granito de arena que tortura la mente.


Todo se vuelve rojo, como en los cuadros de Munch, y me veo a mí mismo pintando un lienzo con óxido intravenoso, descarnado y salvaje.


Obra de; Edvard Munch

lunes, 2 de agosto de 2021

Tiempo


 

Era como un aguijón. Poco a poco, me inyectaba una dosis más de su veneno.


Yo no notaba el dulce néctar del sueño eterno, pero cada día me suministraba un poco más de él.


A medida que pasaba el tiempo, estaba un poco más muerto, y sin embargo yo me sentía cada vez más vivo a su lado, más a salvo.


Sus palabras cada noche susurrando obsesivas pasiones.


Veneno. Muerte. Dolor y amor eterno.

viernes, 30 de julio de 2021

Dedos


 

Ya lo decía Bukovski. “La muerte no apesta. Solo lo que agoniza, solo que se pudre, apesta. La muerte no apesta”.


El problema es que yo no sabía en qué estado me encontraba; vivo, muerto, o en un permanente limbo entre ambos mundos.


Mis dedos polícromos se parecían a un cuadro expresionista. Difíciles de interpretar.


Un temblor permanente provocaba que la vida se me escapara de mis brazos, y eso me hacía parecer aún más alterado.


A mí me daba igual. Los locos no tienen patria. Panero me susurraba al oído…”palpo el muro en que habrá de grabarse mi ausencia”.


Y su veneno invadía cada centímetro de mi piel.


Una jaula de grillos, que apestaba a carne podrida a la manera de un burdel de carretera, resonaba como un alarido entre las paredes frágiles de mi cráneo, trepanándolo y provocando que las tinieblas más ocultas de mi mente se esparcieran como una tormenta.


Goteaban por mi frente y me exponían a un mundo exterior que yo no entendía.


El universo agonizaba y yo sentía que no podía atraparlo.


Se me escapaba. Solo lo que agoniza, apesta.


Obra de; @lord.cah 

miércoles, 28 de julio de 2021

Ocre


 

Un espectro rojo de frutos cobrizos, ocres como la sangre.


Quizá se deba a la permanente transfusión que fluye por sus raíces.


Bajo tierra, lo suficientemente profundo para acallar sus lamentos.


De lejos, las cuerdas que sujetan el desvencijado edificio golpean sin cesar al mínimo soplo de viento, como un flagelante añejo.


Una mujer asciende con dificultad la pasarela de piedra, cargada con un pesado maletín, directa a sus entrañas.


Ahora, ella también servirá de alimento.



Obra de; Jackson Pollock

domingo, 25 de julio de 2021

Recuerdos


 

Una sandalia sucia, vieja y abandonada era el último testimonio de vida.


Los escombros eran la alfombra de entrada, que daban la bienvenida al palacio del silencio, cubierto por la maleza a medio crecer, y adornado de medicamentos, correas y recetas.


Tenía un tétrico halo de mansión gótica donde esperabas encontrar una cara envejecida al otro lado de la pared, pero solamente las palomas y el eco del pasado habitaban el lugar.


Una música de fondo que no existía cubría el lugar con un escalofriante silencio que podías sentir recorriendo tu cuerpo, y la vida volvía a cobrar forma y sentido en cada habitación.


Por el suelo, abandonadas, cientos de historias anónimas cuyo recuerdo, por alguna razón, quedó sepultado para siempre; toma su medicación. Tarde normal. Crema en el cuerpo. Drenaje del ojo. Se queja. Molesta. Dormida. Nerviosa.


Memorias entremezcladas entre media dosis de olvido, silencio y hierba.


Memorias de vida. Recuerdos que callan. 

martes, 20 de julio de 2021

Riscos


 

Las letras volaban rápido, al ritmo de las ráfagas de aire que entraban con violencia por la ventana.


La concentración se dispersaba a la par entre los riscos de la Cuerda Larga, y unos ojos morenos secuestrados por una mascarilla, que hacía de carcelera de la piel joven suavizada por el aire.


La nieve sobre los picos apenas marcaba el límite entre ellos y el cielo, y unas pocas sillas eran la distancia que me separaba de sus manos y su pelo castaño, diluido entre las tejas como telón de fondo.


Ambas distracciones hacían difícil el estudio, pero también placentero. 

Ya se sabe; una espina entre rosales duele mucho menos.


Obra de; @penalverandresrafael 

martes, 13 de julio de 2021

Veneno


 

¿Por qué no eres consciente del veneno que me has inyectado?


No te engañes. Como decía Panero, “voy pasando oscuramente de mí a tu memoria”.


Sabes que esa sustancia, que ahora forma parte de mí, no me está matando. Al contrario.


Me permite cabalgar sobre la muerte, como en el cuadro de Basquiat.


Y como en él, mi cuerpo, deforme y descompuesto, solo se une a la vida con el tacto de un deseo que está muerto.


Porque, como decía Shakespeare, “yo soy tu prisionero, y es tuyo lo que es mío y llevo dentro”.


Obra de;  Jean-Michel Basquiat

lunes, 12 de julio de 2021

Manos


 

Sus lunes no eran al sol. Prefería la sombra discreta del mismo banco. A la misma hora. En el mismo parque.


Alejado del ruido. De sus ruidos. Los que le impedían dormir por la noche.


Contarse a sí mismo historias de amor no era suficiente porque, al despertarse y bajar a la calle, siempre hacía lo mismo, casi de forma ritual; mirarse las manos.


Arrugadas, envejecidas y canosas como el pelo. Los años en el paro le habían dado tiempo de sobra para leer cada línea de su piel. De sus dedos.


Y para preguntarse para qué servían esas manos. Para qué servía él, si es que tenía alguna utilidad.


Era en ese justo momento, el más oscuro de la mañana, en el parque, en el banco, en la sombra, cuando recordaba cada día las mismas palabras de Jodorowsky;


"Todo el mundo sirve para algo. Todo el mundo tiene un talento. Personal. Único. Es único en la eternidad, en el infinito. Eres único, pero tienes que descubrir cuál es tu unicidad".


Y entonces, sonreía. Todos sonreían.


Obra de; Mario Irarrázabal

sábado, 10 de julio de 2021

Cables


 

Dicen que el cuerpo humano tiene 100.000 kilómetros de vasos sanguíneos.


No sé. Nunca me he abierto en canal para comprobarlo. Y me gustaría.


Me encantaría poder mirarme con un espejo e inspeccionar los cables que sobreviven en mi interior. Ver qué pasa si los desconectas uno a uno.


¿Cuánto tiempo tardarías antes de dar con la clave que desactive la máquina? ¿Cuál de ellos es el interruptor definitivo? ¿Cuándo ya no hay vuelta atrás?


Kilómetros y kilómetros de conexiones sanguinolentas para mantener encendida y activa a la bestia.


Así de sencillo. Así de frágil y extraño.


Obra de; @robertoferri_official

viernes, 9 de julio de 2021

Veneno


 

Una cara pueden ser varias. Hasta millones a la vez.


Hawthorne dijo una vez que “nadie puede tener una cara para sí mismo y otra para la multitud sin confundirse respecto a la verdadera”.


Amor y sufrimiento acaban por complementarse y, como decía Modigliani, “el dolor se convierte en un estímulo de renovación”.


La tierra suplanta las raíces por extremidades que caen hacia el abismo.


Todo cede bajo la tiranía de la gravedad y la vida acaba por reducirse a una guerra entre supervivencia y atracción.


Una batalla perdida en la que las estrellas son el único testigo de la ley eterna inter-demencial alumbrada por neones de burlesque y una vela a medio consumir.


Veneno, diluido en palabras.


Obra de; @lord.cah 

domingo, 4 de julio de 2021

Ruinas


 

En medio de tanta ruina comprendí por qué me fascinaban. Podías encontrar la más absoluta soledad y tranquilidad aunque estuvieras en pleno centro de la ciudad.


Las ruinas tienen ese encanto; atraen la soledad como si fueran un imán que, a su vez, repele las miradas discretas.


Solo se rodea de lo indiscreto, bizarro y solitario.


Son como un agujero negro en mitad de una nube de anti-materia; absorben la materia y la descomponen a la vez. El tiempo que pasas dentro de ellas es como si cada átomo de tu cuerpo estallara en mil pedazos y dejaras de ser tú, para fundirte en cada piedra y en cada hierba del lugar.


Tú mismo pasas a ser una ruina. Una sombra de ti mismo.


Éstas, además, tenían un atractivo especial. Eran un cementerio temático según donde mirases.


En cada esquina, había un nicho diferente; viejos aparatos telefónicos, retretes, botes usados de pintura, ladrillos y pequeños eremitas solitarios únicos en su especie que completaban la desolación del lugar, como un enorme hueso que, quería pensar, pertenecía a algún animal descarriado.


Si lo pensaba bien, esa era la palabra perfecta; descarriado. Apartado. Separado. 

No había mejor definición para un sitio así.


Obra de; @la_riostia 

miércoles, 30 de junio de 2021

Inmensidad


 

La inmensidad. Los ojos cerrados y un mundo sin cuerpo ni piel.


La belleza de abandonar por un instante la realidad. Buscar, como dice Plensa, lo común que nos une a todos en una sola esencia, en un solo ser.


Dentro de mí, un vacío oscuro, un universo sin luces, un pozo formado en la nada.


Y el silencio. Mi hogar. Un lugar en lo profundo del alma donde rasgar, como una tela, la membrana de lienzo que me separa de mí.


De mi otro yo. Del que vive con los ojos cerrados. Del que muere en su mundo interior.


Obra de; Jaume Plensa 

viernes, 25 de junio de 2021

Cuento


 

La cesta y la sombra eran lo de menos. Lo importante eran sus ojos.


Esos ojos tenían algo secreto. Escondían un deseo prohibido.


Esa muchacha no era la inocente doncella de Perrault. Era el espectro de la leyenda, que disfrutaba de un brutal acto de canibalismo incestuoso en compañía del licántropo.


No había rastro de ingenuidad. Ni de maldad. No había hadas ni magia, solo puro y simple deseo. Instinto animal.


Ella era la “muchacha de palidez mortal” de la que hablaba Egon Schiele.


Me seducía de un modo indecente. Demencial.


No sé qué tenían aquellos ojos ámbar, pero solo podía perder mi cordura en ellos. Una vez más.


Obra de; @lord.cah

jueves, 24 de junio de 2021

Memoria


 

Cara a cara en aquella habitación. Los dos solos. Sin ventanas. Sin distracciones.


Solo una mesa y dos sillas. Un escenario austero y, sin embargo, no veíamos lo mismo.


Sus ojos desorientados hace tiempo que se fueron volando muy lejos de allí. A otro tiempo, a otro lugar.


No podía ver nada de lo que tenía delante, porque él ya no veía con sus ojos, si no con su mente. Yo veía también con la mía.


Y no veía a un hombre sentado, mirando al infinito de una pared acolchada, si no unos tentáculos muy grandes, como las garras de un águila que se posaban sobre su cabeza.


Estaba robándole sus recuerdos. Su memoria. Su identidad. Nadie lo veía, salvo nosotros dos.


Él también era consciente de la presencia de aquel animal que usaba su cráneo a modo de alimento.


Pero ninguno podíamos hacer nada. Solamente esperar que aquel ave onírica terminara su banquete.


Y continuar un día más aquella farsa.



Obra de; Ángel Bellido Amorós

sábado, 19 de junio de 2021

Máscaras


 

Carnaval. Teatro y marionetas.


Perros sujetados con correa.


Hormigas en fila, esperando su trozo de carne.


Ladra y muerde cuando te lo ordenen.


Farsa entre escombros y ruinas.


Caretas. Risas bajo una máscara de muerte.


Obra; Máscaras como ruinas. Otto Dix.

viernes, 18 de junio de 2021

Amistad


 

Se lo dijo mirándola a los ojos mientras aspiraba la última calada.


-Eres el ser más valiente que existe.


-No digas tonterías. Solo sobrevivo, que ya es bastante. ¿Qué te parece tan valiente?


-Todo. Tu forma de no rendirte jamás. De reinventarte. De renacer de tus cenizas.


El haberte atrevido a hundirte en las llamas del infierno en aquella isla y haber salido de ella con una coraza a prueba de balas.


Ser artista, creadora. Y lo que es más difícil, haber sobrevivido a una jauría de perros.


-¿De perros? ¿Cuáles?


-Los tuyos. Los que se alimentan de tu carne, de tus entrañas, de tus miedos, de tus anhelos y esperanzas.


No conozco a nadie que sea tan fuerte como para enfrentarse al magma que abrasa cada centímetro de su corazón. Te admiro por ello.


-Gracias, hermano.


Obra de; @lord.cah

martes, 15 de junio de 2021

Preso


 

Esquirla de cemento y metralla. Raspa. Duele. Quema. Araña.


Insecto clavado en el pulmón, que impide respirar.


Se atraviesa con paso firme y deja huella.


Memoria de subsuelo del asfalto en tus entrañas.



Obra de; Baldomero Romero Ressendi

martes, 8 de junio de 2021

Flor


 

Una flor de sangre se alimenta de sus ideas.


Su bulbo es un receptor de sueños. Y pesadillas. De todo lo que sale de su cerebro.


Engulle 24 horas al día. Sin descanso. Él piensa y produce, ella absorbe.


Es una simbiosis completamente desigual pero sigue siendo simbiosis.


Si él se desconecta de ella, muere al instante. Piensa por y para ella. Es su razón de ser.


Y ella obtiene su vida de lo que produce su mente.


Simbiosis, una palabra tan perturbadoramente perfecta.



Obra de; Stanisław Szukalski

domingo, 6 de junio de 2021

Destino


 

En una carta, hace muchos años, ella se preguntaba dónde quedaban.


Dónde quedaban los sentimientos que nunca se dijeron pero que latieron, fuertes, en el pecho.


Juro que no lo sé.


Ni dónde quedaron las ganas de mecer el cielo en tus brazos.


De recorrer ese camino en silencio, acompañando tus manos...

sábado, 5 de junio de 2021

Oscura


 

Oscura. Abro mis ojos ante una sala vacía, fría y oscura.


Un muro de espejos se clavan como puñales.


Me miran y les miro, reflejando lo que mis ojos no quieren ver y lo que mi mente hace tiempo olvidó.


Un manto helado recorre mi cuerpo

y me enseña las heridas que olvidé

y los fantasmas que me torturan cada noche.


Una sala oscura, solos tú y yo.



Obra de; Luis Quintanilla.

viernes, 4 de junio de 2021

Refugio


 

Tolkien debió tener una visión de futuro cuando inventó a uno de sus más conocidos personajes.


Debió verla a ella a través de esa bola de cristal, porque realmente ejerce la misma influencia.


Cuando la tormenta es más fuerte e intensa, siempre aparece y, con su luz cegadora aleja y espanta a los malos espíritus que rondan.


A los vampiros, a los orcos...a todos esos seres deformes y terroríficos que pasean por debajo de varias capas de hueso y tejido.


Ella aparece y, como el personaje de Tolkien, los dispersa a todos. Y sientes que vuelve la paz, la calma.


No importa que no esté físicamente, porque ella lo hace igualmente.


Por eso sé que es mi refugio cuando las aguas están turbias y amargas.



Obra de; @lord.cah 

martes, 1 de junio de 2021

Plástico


 

La basura ardía por todas partes bajo la luz de un fuego eterno.


Un estercolero de sueños y promesas se hundía bajo mis pies y el sol reflejaba el humo en mis pupilas.


Entonces me di cuenta que era yo. Mi presencia infecta contaminaba cada brasa y cada destello que se desprendía de su forma corpórea para fundirse en el cielo.


En el aire que respiramos, cargado ahora de una milésima esencia de mi.


Obra de; @okudart 

viernes, 28 de mayo de 2021

Raíces


 

La sangre de Antonio Camborio y de diez mil gitanos cantando bajo la luna corría por sus venas.


Era el fuego fatuo, los patios de la Alhambra y un nazarí rindiendo Granada, todo a la vez.


Todo latente. Dormido, pero no muerto, bajo un manto de piel y tiempo.


Y cuando salía el folclore, desgarraba sus cuerdas vocales y partía sus manos.


Ella era la tierra helada de Sierra Nevada, quemada por el ladrillo enrojecido al sol del Sacromonte.


Un alminar de sangre que no se cansa de llamar a los dioses con su arte.



Obra de; @lord.cah 

martes, 25 de mayo de 2021

Automóviles


 

Las laderas de un barranco gris y terroso desembocaban directamente sobre el cuartelillo. De entre los cubos de la basura, una liebre escapaba a brincos del lugar, como si fuera una señal advirtiéndome que en ese lugar no había más que muerte.


Era la antesala de un cementerio. Pero allí el blanco brillante de las osamentas daba paso al metal, la chapa y el plástico. Un cementerio de automóviles.


Siempre quise ver uno. En ellos, la vida estaba aún más presente que en las necrópolis. Allí, los cadáveres aún frescos se secaban al aire libre y las marcas y señales de su destino eran visibles a simple vista.


Por alguna morbosa razón siempre buscaba manchas rojas de entre los abollados parachoques y las lunas despedazadas sobre la guantera. Restos necrófilos de una vida más allá del cristal.


Es curioso, pero la luz adquiere una tonalidad diferente cuando miras entre el silencio.


Y solamente oyes el susurro del viento desplazándose entre las ramas. Más nítido. Más sincero.

sábado, 22 de mayo de 2021

Arte


 

Los mejores murales están en los sitios más difíciles.


Cuanto más apartado y remoto, mejor. Menos accesible, más reservado.


Es como la escalada. Los mejores siempre encuentran las montañas más desconocidas.


Con el arte urbano pasa lo mismo solo que, a veces, apartado y bizarro van de la mano.


En ocasiones, captar esa obra de arte implica bajar por puentes llenos de infraviviendas, basura y desperdicios. Montañas y ríos de inmundicia.


Parece que, literalmente, bajas a otro mundo. A otra dimensión, donde está esa realidad que no quiere verse.


Desciendes a los infiernos para poder ver el mejor arte. El que no está en las galerías y museos. El que no cotiza en bolsa.


El que ni si quiera es considerado arte, si no vandalismo, delito, crimen.


Por eso está escondido, como una simbólica protesta. No todos los ojos merecen verlo. Ni apreciarlo.


Por eso es arte.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Visión


 

Era una piscina olímpica, de esas en las que si te sumerges, no ves el final.


Solo que ésta estaba vacía. Era solo un esqueleto de hormigón.


Un foso desproporcionado que se abría en mitad del cemento.


Y gradas. Cientos de ellas por todos lados. Vacías.


Yo me imaginaba la piscina llena, pero no de agua. De pastillas. Millones de píldoras diminutas, de todos los colores.


Te sumergías y buceabas en ellas. Pastillas de todo tipo; ansiedad, depresión, estimulantes, calmantes, disfunción, tensión….


Era como ir al hospital y engullirlas todas a la vez. ¿Para qué esperar?


Y en las gradas, millones de sombras mirando el espectáculo. Aplaudiendo.


Algunos deseaban meterte la mano en el estómago para que cupieran más. Sonreían y aplaudían.


Más pastillas. Más espectáculo. Nadar en un mar de cápsulas.


Réquiem por un sueño.

lunes, 17 de mayo de 2021

Sábado


 

Un predicador ajeno suena bajito en la tele.


La ventana del motel de barrio suena oxidada y afuera, las calles huelen a especias y a idiomas extraños.


Un cantautor protesta, medio filósofo y poeta, acaba su concierto y todos se arremolinan en a puerta, esperando su salida.


Pero él se queda con nosotros.


En una pequeña mesa, un grupo de cuatro hablamos del sinsentido de la vida y un vendedor ambulante se acerca para vender pulseras de elefantes.


Seguimos hablando hasta que una estatua de piedra con forma humana y pendientes de plumas, cigarro en mano, se acerca y nos saluda.


Se hace el silencio y la estatua espera en vano una invitación a la mesa.


La vida es injusta y todos lo sabemos. En el aire, el polen y las primeras alergias de primavera nos obligan a ponernos la mascarilla.


Otra extraña y surrealista noche de sábado en las afueras.


Fotografía de; Alberto Cabello